El IMVA se vistió de gala para recibir a la Orquesta Vergonjeanne


A principios de mayo, el auditorio de nuestra institución fue el escenario de un gran encuentro cultural junto a la Orquesta Vergonjeanne, promoviendo de esta manera, el valor de la música y el talento de la comunidad de Sierras Chicas.

  • Por Carlos Romero.

El pasado 6 de mayo, el auditorio del Instituto Milenio Villa Allende (IMVA) se llenó de color, emoción y melodías con la espectacular presentación de la Orquesta Vergonjeanne. Estudiantes tanto del Ciclo Básico como del Ciclo Orientado compartieron un momento único, disfrutando de un variado repertorio que recorrió desde piezas clásicas memorables hasta grandes composiciones modernas.

Este tipo de iniciativas por parte de nuestra institución permite acercar estas experiencias artísticas a nuestros estudiantes para que conozcan de primera mano la riqueza cultural que late no solo en Villa Allende, sino en todo el corredor de Sierras Chicas.

La Orquesta Vergonjeanne lleva 10 años funcionando en Villa Allende como una experiencia que va mucho más allá del aprendizaje técnico. Dos veces por semana, reúne de manera gratuita a niños, niñas y jóvenes bajo un proyecto sostenido desde la educación pública que combina formación artística, compromiso colectivo y construcción de comunidad.

El alma detrás de este proyecto es su director, Gerardo Schiavon, músico con más de cuatro décadas de trayectoria. Formado en el Conservatorio Provincial y forjado en el Programa Coros, Orquestas y Ensambles Escolares (una política pública clave para democratizar el acceso a la música), Schiavon es hoy profesor de flauta traversa, director orquestal, arreglista y compositor.

«Lo que empezó en 2012 con la intención de trabajar con grupos reducidos, se transformó, gracias al interés de los estudiantes y la continuidad del trabajo, en un espacio sostenido que hoy cuenta con ocho docentes y una amplia variedad de instrumentos: desde cuerdas y vientos hasta percusión y canto».

Actualmente, el proyecto alberga dos grandes estructuras: una orquesta de primaria (con alumnos de 3.° a 6.° grado) y una orquesta infanto-juvenil que permite a los egresados continuar su camino musical. Así, lo que nació hace una década entre incertidumbres y pocos alumnos, hoy se consolida como un faro cultural de la región que, incluso, convoca a apasionados de la música de diversas instituciones educativas.

Desde el IMVA, agradecemos profundamente a la Orquesta Vergonjeanne y a su director por brindarnos una jornada inolvidable y por recordarnos el poder transformador de la música.

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