Piezas de ajedrez para la enseñanza temprana

El experto en ajedrez y educación, Juan Jaureguiberry, de la provincia de Santa Fe visitó al IMVA para brindar una clase de capacitación al cuerpo docente del Nivel Primario. Sus teorías y sus métodos adelantan una enseñanza innovadora que prepara a los más jóvenes para una vida con soluciones todo terreno.

Juan Jaureguiberry nació en Rosario en 1956. Dedicó gran parte de su vida al aprendizaje del ajedrez donde las estrategias, problemas y soluciones de cada partida lo llevaron a comprender este juego como un elemento innovador en materia de educación. Y fue a partir del año 1991 donde dio el puntapié inicial para vincular al milenario juego con la educación.

Actualmente, reúne varios cargos en la provincia de Santa Fe, única provincia que cuenta con la enseñanza obligatoria de este juego en sus escuelas: Es Presidente de la Asociación Rosarina de Ajedrez, miembro de la Comisión Directiva de la Federación Argentina de Ajedrez (FADA), Capacitador Internacional de la Fundación Kasparov para Iberoamérica y Coordinador de su comisión de Ajedrez Escolar desde el año 2014 donde visitó a provincias como Tucumán, Tierra del Fuego y Córdoba.

A partir del año 2004, inició su carrera como formador de docentes en este milenario juego y creó el Programa “Enseñanza de Ajedrez”. Los jóvenes docentes formados en sus talleres dictan clases hace más de diez años en diversas instituciones donde más de 5.000 niños demuestran que el ajedrez no es un juego exclusivo.

Desde entonces, las instituciones educativas del país han recibido su visita. En este caso, desde Rosario viajó hasta el IMVA con su propuesta para el Nivel Primario. “El ajedrez arma un circuito de debate que tiene que ver con un modelo didáctico donde no hay una sola solución correcta. Aquí el niño cuenta con una serie de problemáticas o situaciones donde se le entrega poder; el ajedrez es la única materia donde la escuela le entrega poder a los niños”, comenzó indicando Jaureguiberry.

En la actualidad, donde la velocidad de información plantea un debate sobre las aptitudes mentales a desarrollar en las escuelas, el ajedrez plantea una solución. “Si la biblioteca no tuviera estantes habría un desorden de conocimientos absoluto y la velocidad del cambio en los conocimientos es tan amplia que se necesita que los niños tengan capacidad de adaptación, una estructura mental lógica que implique capacidad de conceptualización, manejo del lenguaje y expresión. Planteamos unir eso y no trabajarlo por separado”, explicó Juan Jaureguiberry.

“Los docentes están viendo que la clave del aprendizaje acelerado en ajedrez, donde niños pequeños aprenden algo difícil, es porque básicamente les entregan poder. Ahora lo estamos viendo con los celulares”, indicó el especialista quien además agregó que es la técnica del ajedrez la que le enseña al niño a analizar opciones ante una problemática, donde la amplitud de las posibilidades sorprende .

Inclusive se puede aplicar pre-ajedrez ya que no hay límites de edad para involucrarse con el tablero. “Se puede enseñar en cursos iniciales con grupos reducidos y con una direccionalidad más específica. Nosotros estamos en una batalla para que las maestras de grado empiecen a hacer pre ajedrez, trabajando individualmente con una pieza y utilizando los materiales donde pueden ir viendo otras nociones”, indicó.

“El ajedrez inculca poderes para que el joven ejerza”

Desafiar a Piaget

La noción de ajedrez en las escuelas viene dada por una amplia reflexión del especialista a lo largo de los años. Entendido en materia pedagógica, Jaureguiberry explicó que al brindarle al niño un material manipulable para reflexionar, como las piezas de ajedrez y sus respectivos movimientos, se fomenta el desarrollo del pensamiento lógico abstracto.  

“Piaget lo planteó, hasta los doce años el niño no va a tener pensamiento lógico deductivo, pero lo que se está haciendo con la enseñanza del ajedrez  es que el niño construya la complejidad a medida que puede pensar en movimientos de dos o tres pasos más adelante. Comienza a desarrollar el pensamiento abstracto pero con un soporte material concreto a la mano para revisar y volver atrás si es necesario. En ese proceso, gana abstracción mucho más rápido”, indicó Jaureguiberry.

«Hemos probado que el ajedrez es un facilitador, demuestra que los alumnos van a entender mucho más fácil con menos esfuerzo del docente»

Juan Jaureguiberry

El material didáctico, creado por el mismo experto, reúne diversas especialidades como la nutrición, la lengua y cómo no, las matemáticas. La idea es que el ajedrez sea utilizado como disparador para enseñar conocimientos y para adelantar la capacidad de aprendizaje.

“En el material el uso del tablero está planteado en fracciones y al trabajarlo, en vez de utilizar las nociones de la torta o la pizza, están planteando conceptos de superficie dos años antes y el niño ya va conceptualizando”, indicó el especialista y agregó: “Planteamos que el niño debe aprender integralmente en una unidad conceptual”.

Para cerrar, el ajedrecista destacó que este juego, si se superan sus mitos existentes, facilita notablemente la transmisión de conocimientos al ayudar al temprano desarrollo de la capacidad de pensamiento en los alumnos.

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