A sala llena estrenó Sangre de Fierro

Por partida doble, se estrenó el mediometraje Sangre de Fierro, una producción de Audiovisuales Milenio y de la Fundación Josefina Valli de Risso. Cristian Salas, Guionista y Director contó a Periódico El Milenio los vaivenes e intimidades de una de las propuestas audiovisuales más desafiantes.

Sala Uno, Cines Dinosaurio Mall Alto Verde, el reloj señala las 20:00 horas precisas y las puertas de entrada demoran unos minutos en cerrarse, en vano, la sala está repleta. Ya no hay butacas libres. Padres, madres, niños, niñas y jóvenes,  asisten a un film inspirado en la literatura nacional. El objetivo es recorrer el producto final de una intimidad gestada durante más de seis meses. Tiempo en el cual, la obra literaria Martín Fierro, habilitó diversos universos que el cine materializó en una gran producción de alrededor de 200 personas.

No fue un momento fácil, menos para la producción que realizó un enorme despliegue de rodajes, localidades, vestuarios, caballos, actores, equipos técnicos, traslados, hasta las especulaciones del clima, entre otros. La sala de Alto Verde muestra el trabajo en conjunto de Audiovisuales Milenio y de la Fundación Josefina Valli de Risso, integrada por los colegios Instituto Milenio Villa Allende e Instituto Educativo Nuevo Milenio, quienes generaron una historia más ambiciosa que en otros años, Sangre de Fierro.

La trama involucra un elemento clave, la familia y sus propios modos vinculares, son la base de este mediometraje dirigido y guionado por Cristian Salas. Desde la hoja en blanco hasta su primera exhibición en la sala de Alto Verde y del Cine Teatro Rivadavia pasaron meses de trabajo, aunque, dato curioso, el guión fue escrito en tan sólo cinco días con una sólida impronta que convirtió la primera idea en la última escena.

El film escarba en sentimientos de lo más variados, desde el amor, el odio, el heroísmo, la solidaridad, y ese sentimiento familiar, de compañía, que a veces se brinda a otras personas que apenas resultan ser conocidas. A su vez, recupera algo muy interno, íntimo, para luego soltarse en la pantalla, en un mediometraje plagado de conexiones inesperadas, (y también de espectadores ansiosos de verse en la pantalla grande por primera vez).

“Martin fierro es un libro político, de crítica de lo que pasaba, en el film están presentes esas cuestiones pero a un nivel más individual donde se busca sintetizar problemáticas  e ir al hueso. Eso le pasa a Fierro Menor, que se descarga con el hermano pero al final en el encuentro con el padre, gana la sangre. Sangre de Fierro tiene ese doble significado, por la sangre van muchas cosas”, apreció Cristian Salas a Periódico El Milenio.

Para Sangre de Fierro se utilizaron seis locaciones, un desafío cinéfilo donde participó la comunidad educativa milénica, el Sindicato de Trabajadores Pasivos, La Metro Escuela de Diseño y Comunicación Audiovisual, Gendarmería Nacional, las Municipalidades de San Pedro Norte y de Villa Tulumba, junto a las escuelas Obispo Olegario Correa e IPET N° 125 Lidia Pura Benitez. Inclusive, alumnos, padres y docentes del colegio Manuel Belgrano y del IPEM 369 Anexo San José de las Salinas de San Pedro Norte, y las delegaciones gauchas de Villa Tulumba, como Mario Enrique Flores, Virgen del Cerro, y Granadero José Marquez.

Tras los aplausos

“Creo que el producto final superó nuestras expectativas porque fue muy difícil plantear el proyecto, ponerlo en marcha, nos encontrarnos con tantos problemas y dificultades a vencer que dejó de tener la objetividad de saber qué iba a salir, y lo que salió superó todo”, expresó Cristian Salas, tras las dos primeras proyecciones de Sangre de Fierro.

“Hay mucha intencionalidad. Desde la primera imagen hasta el final hay un mensaje que se repite de diversas maneras, la familia”, indicó Salas, y esa clase de núcleo esencial se encuentra en los hijos de Martín Fierro encarnados por Ariel Nadaya  (Fierro Mayor) e Ignacio Sánchez Betzer (Fierro Menor), y también en los inmigrantes, en las diferentes clases sociales de la época (1880 – 1890) que el film reconstruye en sus escenas.

“Los lazos familiares son importantes, es lo que nos dice el Martin Fierro, o es lo que nosotros quisimos expresar del lado de los hijos. En el libro se juntan para luego separarse, pero cómo vivieron, qué camino hicieron, eso no está escrito. Mostramos las distintas caras de los vínculos, amor, odio, pero al final se sintetizan y queda el abrazo”, expresó Salas en una breve sinopsis de los elementos más importantes del film que de alguna manera vive de manera personal.

“Me siento muy identificado en muchos aspectos con esta obra. Me siento como el Fierro Mayor cuando entra a su casa, hay una situación en la vida donde hay que seguir pero quedaron estructuras, evidencias de que algo hubo y ya no existe y uno tampoco sigue siendo el mismo. Hay mucho de mi vida personal, es la obra que más me identifica”, finalizó Cristian Salas.


“Todo un desafío, sobre todo alcanzar el objetivo de generar curiosidad para que el público se acerque al libro Martin Fierro, del que se desprende esta ficción. Siempre buscamos promover algo de cultura, en este caso una obra nuestra, argentina. Es como una continuidad de La Vida Es Sueño de Calderón de la Barca, fueron pensadas las dos juntas, y como vimos que podíamos hacer algo de época nos tiramos por un mediometraje que es Sangre de Fierro. Mucho trabajo, nervios, organización. Tenemos la facilidad de ser el motor que empuja, pero sin la gente que nos apoya, sin la comunidad educativa, no podríamos hacer nada. Esto es gracias  a la voluntad de un montón de personas reunidas, cada uno con su talento para aportar en un trabajo tan mágico”. Cecilia Bertone: (Productora Ejecutiva y Representante Legal del Instituto Milenio Villa Allende)


“Participé estando dentro de la procesión que aparece en la película, apenas se me ve pero es apasionante, lindo, mágico, uno se siente en un momento realmente agradable, más allá del papel que le toque. Y Cristian, tiene una facilidad de transmitir con tanta pasión las cosas que hace que uno vaya naturalmente en el film. Una película hermosa”. Graciela Risso: (Presidenta de la Fundación Josefina Valli de Risso)


“El encuentro con Cristian fue mágico, fue volver con una historia, un proyecto casi irresistible. Eso es notable. Hay algo maravilloso cuando la historia se está haciendo, cuando está en sus albores, ahí uno se imagina las escenas, los personajes, todo. Recurrí a algunos músicos para interpretar algunas escenas ya que hay voces, flautas, guitarras, y otros instrumentos. Interpretar lo que busca el otro, es un verdadero desafío, se pueden hacer tres segundos de música y no se sabe cómo lo va a comprender Cristian, pero por suerte hemos tenido bastante. Todo parte desde una frase, en La Vida es Sueño fue ‘y vuelven al castillo` y de ahí nació todo lo musical, en Sangre de Fierro fue `y se encuentran con su padre’”. Guillermo Rebosolán: Intérprete y Compositor Musical en Sangre de Fierro y en La Vida es Sueño.


“Me sorprendió muchísimo, es increíble cómo cambia todo de estar grabando, actuando y ver el resultado final en la pantalla grande, es una experiencia increíble. La formación del colegio me parece fundamental, no sólo para hacer películas sino para cualquier cosa que uno emprenda en la vida, es necesario tener herramientas de comunicación”. Sofía Chada (Egresada del IMVA y Actriz en Sangre de Fierro como Angélica)


“Llegar a la pantalla grande es todo un sueño, y como es mi caso, es hermoso. Estoy muy contento con el resultado final, con las escenas, las tomas, como quedó ordenado. Me parece que el colegio me da otra experiencia, es distinto, no en todos lados te enseñan estas posibilidades, a escribir una nota, a prepararte para una actuación, a filmar, es increíble que el colegio brinde estas oportunidades”. Ignacio Sánchez Betzer: (Egresado del IMVA y actor en Sangre de Fierro como Fierro Menor)


LA OPINIÓN DEL PÚBLICO:

«La película me pareció muy compleja y la escenografía muy buena. En cuanto a la historia, creo que muestra muy detalladamente la diferencia entre las clases sociales, cómo al gaucho se lo reprime y es despojado de sus derechos, me pareció muy buena película». Victoria


«Soy vecina de Villa Allende y amiga de alguno de los actores. Me parece que como proyecto emanado de una escuela es un ejemplo para otras instituciones, en cuanto a cómo llegaron tan lejos, con la calidad de la producción y logrando una conjunción tan homogénea entre ex alumnos, padres, alumnos y profesionales del cine. Creo que es único en Córdoba y muy estimulante para los que venimos del mundo de afuera del cine. Ver que se pueden hacer cosas en Córdoba genera entusiasmo, ganas de hacer y mucha esperanza, viendo que ellos pudieron en base al esfuerzo de todos.

La calidad cinematográfica es inigualable pensando que estamos en Córdoba y no tenemos los medios económicos que tienen otros países para producciones de este tipo, es un triple mérito. Estoy muy orgullosa de tener esta clases de instituciones en la zona. Me gustaría que más personas tengan la posibilidad de ver la película y enterarse de esta clase de trabajos para contagiarse y repetir la experiencia, inclusive en otros contextos, con otras personas, con otras comunidades o grupos. Me voy muy emocionada. Inés

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