De la escuela a casa, el puente es la familia

En el nuevo contexto educativo, las docentes del Nivel Inicial IMVA compartieron su día a día y destacaron el rol de las familias. Ellas cumplen un papel decisivo, se constituyeron en puentes para llegar a los niños y niñas que aún no manejan tecnologías y también en generadores del feedback de aprendizaje, necesario en un nuevo espacio virtual de relaciones y encuentros.


El aislamiento social preventivo y obligatorio modificó el quehacer diario de las familias y jardines de infantes en Sierras Chicas. Las docentes del Nivel Inicial IMVA no son una excepción, su trabajo se trasladó a cada hogar, hoy convertidos en pequeñas salas escolares. A ello se suma la imperativa necesidad de darle continuidad al programa educativo, la enseñanza y evaluación del aprendizaje.

En la nueva virtualidad educativa las familias representan ese ‘puente’ para llegar con la enseñanza a niños y niñas que por su edad, aún no manejan tecnologías. Padres y madres se vieron envueltos en un nuevo desafío que implicó grabar videos, tomar imágenes y registrar la actividad de los chicos para lograr un feedback entre docentes y hogares.

Por su parte, las maestras deben grabar sus actividades en videos utilizando diferentes recursos tecnológicos y didácticos como títeres, sorpresas o disfraces para subir a cada aula virtual. «Tambien se utiliza un apartado en el aula virtual dedicado a las familias donde se fundamenta cuál es el sentido de la actividad «, indicó una de las docentes.

Helena Heredia, maestra del IMVA, destacó en los nuevos modos de selección de material, factores como la edad y el contexto actual. «En este momento estamos cada uno en su casa y tomamos el hogar como lugar de aprendizaje con sus diferentes espacios, como el patio o la habitación, la cocina, entre otros», agregó.

Aceitar este mecanismo de clases no fue sencillo. Previamente, las autoridades del Nivel Inicial realizaron una encuesta para determinar la disponibilidad de cada adulto en el proceso de acompañar a los chicos, teniendo en cuenta necesidades y sugerencias de tiempos y modos de aplicación de las actividades. Tal como indica Heredia, «las familias son el puente para llegar a los pequeños».

«También colaboraron para determinar las actividades que tenian un mayor rendimiento en los chicos, si eran las actividades más gráficas o bien de juego y exploración o movimiento corporal», sostuvo Heredia.

A su vez, la maestra Lula Roma, tal como todos la conocen, puso en valor el trabajo en equipo que se genera previamente a la llegada a cada hogar. «Por suerte no ha cambiado, es un pilar fundamental y una estructura prioritaria para que se den los aprendizajes, para que los chicos puedan seguir creciendo y aprendiendo saludablemente».

Paulatinamente, el trabajo en equipo se volvió una motivación, un aliento para darle continuidad a la educación. «Es muy motivador saber que cada uno desde su casa hace su aporte para construir y trabajar en una red. Una red que no sólo implica a los docentes, escuela y familia siempre formamos un equipo, que hoy está a prueba. Nuestro trabajo no podría ser significativo sin el aporte de las familias», concluyó Lula.

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